DERRUMBE PRODUCTIVO
El ajuste económico golpea al textil y acelera cierres y despidos
Un relevamiento sectorial indicó que las firmas de indumentaria acumularon caídas sostenidas en su facturación y enfrentaron problemas financieros crecientes, con impacto directo sobre la continuidad laboral y la actividad productiva.
17.03.2026 | 09:43
La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria informó en el país que el sector textil registró una fuerte caída de ventas durante el primer bimestre de 2026 y profundizó una crisis que afecta a empresas y trabajadores. El relevamiento incluyó a compañías del rubro y confirmó un deterioro extendido en la actividad.
Los datos mostraron que las ventas bajaron en 12 de los últimos 13 relevamientos y consolidaron una tendencia negativa que lleva casi dos años. El 63 por ciento de las firmas reportó una caída en su nivel de actividad y la producción operó con niveles muy bajos de utilización de capacidad instalada.
El análisis advirtió que ocho de cada diez empresas enfrentaron dificultades en la cadena de pagos. Las compañías registraron atrasos crecientes y evidenciaron un fuerte estrés financiero, impulsado por la baja demanda, el aumento de costos y la imposibilidad de trasladar esos incrementos a los precios.
El relevamiento señaló que la mitad de las firmas acumuló stock sin vender por la retracción del consumo. Las empresas sostuvieron producción sin salida comercial y redujeron su margen de maniobra, lo que agravó el escenario económico del sector.
El estudio indicó que las empresas ajustaron su dotación de personal ante la caída de ventas. Las firmas dejaron de reemplazar renuncias y avanzaron con despidos, lo que profundizó la pérdida de empleo en la actividad y consolidó un escenario de contracción laboral.
Los datos mostraron que las ventas bajaron en 12 de los últimos 13 relevamientos y consolidaron una tendencia negativa que lleva casi dos años. El 63 por ciento de las firmas reportó una caída en su nivel de actividad y la producción operó con niveles muy bajos de utilización de capacidad instalada.
El análisis advirtió que ocho de cada diez empresas enfrentaron dificultades en la cadena de pagos. Las compañías registraron atrasos crecientes y evidenciaron un fuerte estrés financiero, impulsado por la baja demanda, el aumento de costos y la imposibilidad de trasladar esos incrementos a los precios.
El relevamiento señaló que la mitad de las firmas acumuló stock sin vender por la retracción del consumo. Las empresas sostuvieron producción sin salida comercial y redujeron su margen de maniobra, lo que agravó el escenario económico del sector.
El estudio indicó que las empresas ajustaron su dotación de personal ante la caída de ventas. Las firmas dejaron de reemplazar renuncias y avanzaron con despidos, lo que profundizó la pérdida de empleo en la actividad y consolidó un escenario de contracción laboral.



