EL CAMPO EN ALERTA
La política económica encarece maquinaria y castiga al productor rural
Un estudio técnico mostró que los agricultores enfrentaron una fuerte pérdida en su capacidad de compra frente a equipos, lo que obligó a destinar más toneladas de granos para acceder a las mismas herramientas productivas.
18.03.2026 | 08:55
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos informó que los productores agropecuarios enfrentaron en 2025 un deterioro en su poder de compra y debieron destinar más volumen de cosecha para adquirir maquinaria agrícola. El análisis involucró al sistema SIBER y evaluó la relación entre granos y bienes de capital.
El relevamiento expuso que entre 2022 y 2025 se registró un fuerte retroceso en la capacidad de compra de los cultivos frente a equipos como tractores. Los productores pasaron de necesitar menos toneladas a requerir casi el doble en algunos casos, lo que reflejó un encarecimiento marcado de la inversión productiva.
El estudio identificó un quiebre a partir de 2024, cuando el costo de la maquinaria se disparó en términos de granos. Los precios de los equipos subieron en dólares mientras los valores internacionales de los cultivos bajaron, lo que generó una brecha desfavorable para el sector agropecuario.
El análisis explicó que este fenómeno respondió a un efecto combinado entre el aumento de los bienes de capital y la caída de los commodities. Los productores enfrentaron así un escenario más exigente para invertir y sostener su nivel de producción.
El informe señaló que durante 2025 algunos cultivos mostraron mejoras parciales en su poder de compra, pero la tendencia general se mantuvo negativa. Los agricultores continuaron con dificultades para capitalizarse y enfrentaron un contexto económico que condicionó sus decisiones de inversión.
El relevamiento expuso que entre 2022 y 2025 se registró un fuerte retroceso en la capacidad de compra de los cultivos frente a equipos como tractores. Los productores pasaron de necesitar menos toneladas a requerir casi el doble en algunos casos, lo que reflejó un encarecimiento marcado de la inversión productiva.
El estudio identificó un quiebre a partir de 2024, cuando el costo de la maquinaria se disparó en términos de granos. Los precios de los equipos subieron en dólares mientras los valores internacionales de los cultivos bajaron, lo que generó una brecha desfavorable para el sector agropecuario.
El análisis explicó que este fenómeno respondió a un efecto combinado entre el aumento de los bienes de capital y la caída de los commodities. Los productores enfrentaron así un escenario más exigente para invertir y sostener su nivel de producción.
El informe señaló que durante 2025 algunos cultivos mostraron mejoras parciales en su poder de compra, pero la tendencia general se mantuvo negativa. Los agricultores continuaron con dificultades para capitalizarse y enfrentaron un contexto económico que condicionó sus decisiones de inversión.



